Farshid Bagherian, en una entrevista con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, al referirse al nuevo acuerdo entre Turquía e Irak sobre la transferencia de agua a cambio de exportaciones de petróleo, afirmó: «El tema del agua en Asia Occidental ya no es simplemente una cuestión ambiental; se ha convertido en una herramienta geopolítica.»
El analista señaló: «Turquía, mediante la implementación de extensos proyectos de construcción de represas en los ríos Tigris y Éufrates, así como la construcción de las represas Karakurt, Tuzluca y Süleymanşehir en la parte alta del río Aras, utiliza el agua como un instrumento de presión geopolítica.»
Bagherian añadió: «Esta política ha puesto en riesgo la seguridad nacional y los medios de vida de las provincias noroccidentales y occidentales de Irán. Por lo tanto, es esencial fortalecer el papel de la diplomacia del agua de Irán para contrarrestarla.»
Subrayó: «Irán, utilizando las capacidades regionales y multilaterales, puede moderar las políticas unilaterales de sus vecinos. La cooperación con países aguas abajo como Irak, Siria, Armenia y la República de Azerbaiyán, así como el uso de instituciones como la Organización de Cooperación de Shanghái, los BRICS y la ECO, han creado una base para el diálogo y la coordinación colectiva en el ámbito de los recursos naturales.»
Bagherian agregó: «La diplomacia del agua de Irán puede ayudar a preservar los derechos históricos y la seguridad de los recursos hídricos mediante el diálogo y la interacción multilateral. Centrándose en la gestión de los recursos internos y la protección de la infraestructura, Irán puede afrontar las amenazas derivadas de los proyectos extranjeros de construcción de represas y de las políticas de intercambio de “agua por energía”, defendiendo así sus derechos. Sin embargo, debe reconocerse que estamos experimentando cincuenta años de sequía en la región de Asia Occidental; hasta el punto de que regiones centrales de Turquía, como Ankara e Estambul, también enfrentan una crisis de agua y, en ocasiones, han implementado políticas de racionamiento; por lo tanto, el problema de la escasez de agua no se limita a Irán.»
La defensa de los derechos hídricos de Irán
Bagherian, refiriéndose a las recientes acciones diplomáticas de Irán, señaló: «El viaje de Kazem Gharibabadi, viceministro de Asuntos Exteriores, a Afganistán desempeñó un papel importante en la defensa de los derechos hídricos del río Hirmand y en el diálogo con el gobierno talibán. Durante este viaje, se abordó seriamente el tema del cumplimiento del acuerdo de 1972 y de la entrega anual de 820 millones de metros cúbicos de agua a Irán.»
Agregó: «Mediante una diplomacia activa, Irán debe obligar al gobierno afgano a cumplir con sus compromisos históricos y evitar sus acciones unilaterales para reducir el flujo de agua. Esta diplomacia se ha basado en el compromiso jurídico, las negociaciones directas y la utilización de las capacidades de las organizaciones regionales, incluidas la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS.»
También se refirió a la trigésima reunión de la Cumbre de los Comisionados del Agua del Hirmand, programada para celebrarse próximamente en Teherán. Bagherian señaló además: «Esta reunión ha brindado la oportunidad de fortalecer la cooperación regional, examinar los problemas comunes y avanzar en las políticas de diplomacia del agua de Irán. La participación activa de Irán en esta cumbre y su interacción con los países vecinos demuestran el compromiso de Teherán con la gestión responsable de los recursos hídricos y la prevención de crisis ambientales y de seguridad.»
Amenazas relacionadas con el agua y estrategias para afrontarlas
Farshid Bagherian afirmó: «Irán debe utilizar de manera decidida las capacidades del derecho internacional para defender sus derechos hídricos. El Acuerdo de Hirmand de 1972 entre Irán y Afganistán, como base jurídica histórica, establece el carácter vinculante del respeto a los derechos hídricos de Irán e impide cualquier cambio unilateral en el curso de los ríos por parte de los gobiernos aguas arriba.»
Subrayó: «Además de este acuerdo, Irán puede recurrir a la Convención de las Naciones Unidas de 1997 sobre el Derecho de los Cursos de Agua Internacionales para Fines Distintos de la Navegación, que prohíbe a los países aguas arriba imponer restricciones políticas, de seguridad o geopolíticas a los países aguas abajo.»
Bagherian enfatizó: «Los principios de la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, especialmente las disposiciones relacionadas con la protección de los recursos hídricos y su no utilización contra poblaciones civiles, proporcionan un marco jurídico internacional para garantizar los derechos hídricos de Irán. La referencia a estos tratados y convenciones se considera una herramienta eficaz dentro de la diplomacia del agua y una forma de presión legal contra cualquier acción contraria al derecho internacional.»
Al referirse a la política turca de “agua por energía” y a acuerdos similares en Irak y Afganistán, así como a sus consecuencias y daños, dijo: «Por supuesto, no pueden ignorarse los peligros y consecuencias de la competencia de los actores regionales por los recursos hídricos; peligros que, a lo largo de los años, han conducido tanto al secado de humedales como al fenómeno de las tormentas de arena y polvo en el país.»
Bagherian, al referirse a la diplomacia activa del agua de Teherán y a la celebración de reuniones con los vecinos pertinentes, añadió: «La continuación de tales reuniones y la cooperación multilateral permitirán a Irán abordar las cuestiones relacionadas con el agua de manera regional y estratégica.»
Señaló: «Estas medidas permitirán a Teherán proteger sus intereses nacionales y sus recursos vitales frente a las políticas unilaterales de los países vecinos.»
También subrayó: «Junto con la diplomacia regional, Irán debe centrarse en el desarrollo de su infraestructura interna y en la gestión de sus recursos hídricos. Proyectos como la desalinización del agua en el sur, la transferencia de agua desde el mar de Omán hacia Sistán y Baluchistán, y el fortalecimiento de las redes de riego y la construcción de represas han sido pasos estratégicos para garantizar la seguridad de los recursos hídricos de nuestro país.»
«La traducción al español del texto en inglés ha sido realizada mediante inteligencia artificial. Agradeceremos que, en caso de detectar errores o imprecisiones, lo comunique al sitio web.»


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