La seguridad marítima del Golfo Pérsico y la nueva arquitectura del poder
El Dr. Ahmad Bakhshayesh Ardestani, en una entrevista con el sitio web del Consejo Estratégico de Relaciones Exteriores, refiriéndose a las nuevas condiciones de seguridad en la región, afirmó: «El ataque militar del régimen israelí contra Doha el 9 de septiembre no puede considerarse un incidente limitado; por el contrario, debe interpretarse como un acontecimiento peligroso dentro del orden de seguridad del Golfo Pérsico.» Subrayó: «Este ataque fue la primera acción directa del régimen israelí contra uno de los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico y, en este sentido, rompió el tabú tradicional contra la agresión hacia los Estados árabes de la región del Golfo.»
Añadió: «Este ataque no solo violó la soberanía nacional de Qatar, sino que también cuestionó la credibilidad del paraguas de seguridad de Estados Unidos, el mismo marco que durante décadas ha constituido la base de la seguridad de los Estados del Golfo Pérsico.» El profesor de relaciones internacionales continuó: «Qatar, como anfitrión de la mayor base militar estadounidense—Al Udeid—esperaba una protección absoluta por parte de Washington; sin embargo, el ataque del régimen israelí llevado a cabo bajo este paraguas socavó gravemente la credibilidad de las garantías de seguridad estadounidenses. Hoy, en las capitales árabes, se plantea esta pregunta crítica: si Estados Unidos no puede defender a su aliado más cercano, ¿hasta qué punto puede realmente garantizar la seguridad de los demás?» El profesor universitario explicó: «El régimen israelí pretendía enviar un mensaje estratégico mediante esta acción: que sus propios intereses de seguridad prevalecen sobre cualquier compromiso estadounidense hacia sus aliados regionales. Este mensaje fue claramente comprendido en todo el mundo árabe y, como resultado, el papel destructivo del régimen israelí se ha convertido en uno de los pilares centrales en los cálculos de seguridad del Golfo Pérsico.» Añadió: «A partir de ahora, la posibilidad de ataques directos israelíes contra otros países deja de ser un escenario hipotético y se convierte en una amenaza tangible que debe ser considerada en toda planificación de defensa.»
Bakhshayesh Ardestani destacó: «Este ataque, en realidad, marcó el fin de la era en la que los Estados del Golfo Pérsico confiaban plenamente en el paraguas de seguridad de Estados Unidos, obligándolos a buscar alternativas autóctonas y regionales para garantizar su propia seguridad. Hoy, la región del Golfo se encuentra al borde de organizar una nueva arquitectura de seguridad multinivel, en la cual el anterior orden unipolar ha dado paso a interacciones más complejas. Una evidencia de ello es el acuerdo estratégico entre Arabia Saudí y Pakistán; según los informes, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar también están buscando acuerdos similares.»
Este profesor universitario, refiriéndose a las respuestas árabes tras el ataque del régimen israelí, afirmó: «Inmediatamente después del incidente de Doha, se convocó una cumbre árabe-islámica de emergencia para expresar solidaridad con Qatar; sin embargo, más significativa que las declaraciones políticas fue la decisión del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico de establecer nuevas medidas defensivas.» Explicó: «Estas medidas incluían el fortalecimiento del intercambio de inteligencia, el establecimiento de un sistema de alerta temprana y la realización de ejercicios conjuntos de defensa aérea; sin embargo, la experiencia histórica con iniciativas como la fuerza ‘Escudo de la Isla’ ha demostrado que estos planes suelen enfrentar dificultades durante su implementación.» Bakhshayesh Ardestani señaló: «El proyecto Escudo de la Isla, que se suponía sería la piedra angular de la defensa conjunta del Consejo de Cooperación del Golfo, nunca se volvió operativo debido a la falta de coordinación y a desacuerdos políticos. Los mismos desafíos han resurgido ahora, y la desconfianza histórica y las rivalidades ocultas entre los Estados miembros siguen siendo el principal obstáculo para cualquier convergencia genuina.»
Enfatizó: «En situaciones de crisis, cada país prioriza sus propios intereses nacionales y no está dispuesto a compartir información militar sensible con otros. Por otro lado, establecer sistemas de defensa conjunta requiere tanto integración técnica como política —y ni la infraestructura necesaria ni la voluntad política requerida existen actualmente.» Añadió: «Por ello, aunque las decisiones de los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo constituyen una respuesta inmediata a la amenaza del régimen israelí, son en gran medida simbólicas y no producirán ningún cambio fundamental en la arquitectura de seguridad regional. En consecuencia, la vulnerabilidad de seguridad del Golfo Pérsico permanece intacta.»
Bakhshayesh Ardestani recordó: «No obstante, la aparición de una cooperación marítima limitada entre Egipto y Arabia Saudí —según lo informado por el Stimson Institute— podría servir como modelo para una cooperación más práctica en el futuro. Estas colaboraciones demuestran que los Estados árabes buscan establecer redes de seguridad complementarias que se extiendan desde el Golfo de Adén hasta el Estrecho de Ormuz, destinadas a contrarrestar las amenazas a las rutas marítimas y energéticas.»
Advirtió: «Irán debe vigilar cuidadosamente estas tendencias, porque cualquier nueva alianza árabe en el ámbito marítimo —incluso si aparentemente está dirigida contra el régimen israelí o como respuesta a la inseguridad— podría, en la práctica, conducir a un cambio en el equilibrio de poder en el Golfo Pérsico. Teherán debe emplear una diplomacia inteligente y una presencia activa sobre el terreno para impedir la formación de estructuras que amenacen su seguridad nacional.»
La estrategia de Irán para la disuasión y una presencia marítima eficaz
En otra sección de la entrevista, el Dr. Bakhshayesh Ardestani, destacando la necesidad del papel activo de Irán en asegurar el dominio marítimo del Golfo Pérsico, afirmó: «Irán debe aprovechar sus capacidades autóctonas y su posición geopolítica para contribuir a la seguridad regional.» Detalló: «La experiencia histórica ha demostrado que cada vez que los países regionales han dependido de potencias externas, los costos de desconfianza e inestabilidad han aumentado. Irán debe convertirse en el pilar central de la diplomacia de seguridad regional y reactivar y perseguir activamente iniciativas como la “Iniciativa de Paz de Ormuz”.» Añadió: «Para prevenir amenazas de seguridad contra la navegación en el Golfo Pérsico, son esenciales tres estrategias simultáneas: en primer lugar, reforzar la disuasión militar mediante una mayor presencia naval y de drones; en segundo lugar, fortalecer la cooperación técnica y de inteligencia con los Estados ribereños; y en tercer lugar, utilizar canales diplomáticos para reducir los malentendidos.»
Enfatizó: «Irán debe mantener diálogos de seguridad continuos con países como Omán y Qatar, ya que estas naciones han desempeñado constantemente un papel equilibrador en las ecuaciones del Golfo Pérsico. La participación activa en ejercicios conjuntos de lucha contra la piratería y el contrabando también puede contribuir a generar confianza.» Este profesor universitario observó: «En un contexto en el que el equilibrio de poder en la región está cambiando y nuevos actores como China y Rusia han entrado en escena, Irán debe esforzarse por consolidar su posición como una potencia marítima estable en la región. Cualquier vacío en la presencia de Irán dentro de las dinámicas de seguridad del Golfo Pérsico podría ser llenado por alianzas temporales cuyos objetivos no necesariamente coinciden con los intereses de Teherán.»
Finalmente, destacó: «Si Teherán puede fortalecer simultáneamente su disuasión militar y perseguir y reforzar iniciativas regionales basadas en el diálogo, podrá asumir un papel pionero y decisivo en la configuración de la nueva arquitectura de seguridad del Golfo Pérsico. El futuro de la seguridad marítima en la región no está en manos de potencias extra-regionales, sino en la cooperación intra-regional y en una comprensión compartida de las amenazas reales.»
«La traducción al español del texto en inglés ha sido realizada mediante inteligencia artificial. Agradeceremos que, en caso de detectar errores o imprecisiones, lo comunique al sitio web.»


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